Te perdonas conforme vas conociéndote y vas haciendo las cosas de manera diferente, y así, poco a poco, vas amándote. Hasta que no aplicas el amor necesario a aquello hacía donde la vida te lleva continuamente un@ gira sin parar, intentando, aunque no se sepa, coger el mismo tren. La estación será otra, el entorno, los actores, un escenario diferente para representar la misma función. La vida es cíclica y el amor es la llave de la libertad, de la ruptura. El amor es la gran necesidad, el amor es el cambio, un principio y un fín.
Y cómo se ama?. La respuesta requiere una gran práctica para ser contestada. Una práctica única que requiere un perdón que desconozco.
No sé si llegaré a amarme porque perdonarse no es tarea fácil. Creía que perdonarse era un concepto abstracto carente de movimiento, una simple aceptación de tus errores, sin más. Pero no, el perdón te llega haciendo bién lo que hasta ahora no podiás, porque lo desconocías. Debería ser fácil descubrir tus dinámicas, y luego corregirlas. Debería la mente ser más débil que el corazón. En ocasiones rechazamos tareas por imposibles que son, nos justificamos e intentamos librarnos. Pero si la casualidad no existe, algo que se nos muestra debe ser porque requiere de nuestra atención, y ya se sabe que lo que no mata nos hace fuertes. Y si morimos que sea por intentarlo, porque siempre habrá más escenarios, más vidas, más oportunidades, pero también más dolor. Así que mejor aprovechar la oportunidad cuando se nos brinda, con decisión, con ánimo. Nuestro tesoro parecía un espejismo, en ocasiones nos confundía y ahora se muestra como la auténtica realidad. PACIENCIA
comprensión______acción_______perdón_______amor
Cuatro pasos con miles de variantes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario